Tunco es una marca que nace con la voluntad de poner en valor la cultura del ibérico desde el respeto al origen, al producto y a los tiempos que exige la excelencia. Su propuesta se construye a partir de una idea clara: ofrecer carnes ibéricas que reflejen fielmente el entorno del que proceden y el saber hacer ligado a la tradición ganadera de la dehesa salmantina, incorporando al mismo tiempo una mirada actual y exigente.
El punto de partida de Tunco es el territorio. La crianza en libertad de los cerdos ibéricos, junto a una alimentación natural basada en los recursos de la dehesa, determina de forma decisiva la calidad final de cada pieza. Este modelo se traduce en carnes con una infiltración equilibrada, una textura suave y un perfil aromático profundo, donde el sabor es consecuencia directa del origen y del cuidado del proceso.
La marca concibe cada corte como una experiencia gastronómica. Desde las piezas frescas hasta los productos curados, Tunco apuesta por una selección cuidada que prioriza la autenticidad del ibérico, sin artificios ni excesos. El control del proceso, la trazabilidad y la conservación adecuada permiten que el producto mantenga intactas sus cualidades, garantizando una experiencia constante y reconocible para el consumidor.
Tunco se mueve en el equilibrio entre tradición y presente. Su identidad se apoya en el conocimiento heredado, pero dialoga con un público que busca calidad, transparencia y coherencia en lo que consume. Esta visión convierte a la marca en una propuesta versátil, capaz de integrarse tanto en contextos gastronómicos especializados como en el consumo doméstico de quienes valoran el producto bien hecho.
En un mercado cada vez más orientado al origen y a la autenticidad, Tunco consolida su posicionamiento como una marca que entiende el ibérico como patrimonio gastronómico y como experiencia contemporánea. Una forma de acercar la dehesa al consumidor final a través de carnes que hablan de territorio, tiempo y respeto por el producto.